Alí Babá y los cuarenta ladrones
Respuesta Rápida
Alí Babá descubre una cueva de tesoro que se abre con “Ábrete, Sésamo.” Pero el secreto atrae peligro de unos ladrones, y Morgiana debe usar valentía e ingenio para proteger la casa. Una aventura larga con suspenso.
Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir
Mejor para mayores y por capítulos. Tiene tensión, pero también una heroína valiente, cierre claro y un mensaje fuerte de ‘pensar, cuidarse y proteger.’
El Cuento de un Vistazo
EDADES RECOMENDADAS
9-11 años
TIEMPO DE LECTURA
26 min
Sinopsis del Cuento
Alí Babá es un leñador pobre que vive con sencillez, mientras su hermano Cassim se vuelve rico. Un día, en el bosque, Alí Babá presencia algo increíble: cuarenta ladrones llegan a una roca, dicen una contraseña—“Ábrete, Sésamo”—y una puerta de piedra se abre hacia una cueva llena de tesoros. Cuando los ladrones se van, Alí Babá prueba la frase y entra. Ve oro y objetos valiosos. Toma solo una pequeña parte y regresa a casa con cuidado, intentando mantener el secreto. Pero los secretos se escapan. Cassim se entera, entra a la cueva con avaricia, olvida la contraseña para salir y es atrapado por los ladrones. El peligro entonces se acerca a la casa de Alí Babá. Aquí brilla Morgiana, una sirvienta inteligente. Ella nota lo que otros no ven: puertas marcadas, extraños vigilando, tinajas sospechosas en el patio. Una y otra vez actúa rápido—observa, prueba, piensa—y frustra los planes de los ladrones. El suspenso crece con disfraces, trampas y casi-accidentes. Al final, la valentía de Morgiana protege a la familia y trae resolución. Es un cuento emocionante, pero para la hora de dormir funciona mejor con mayores, leído por capítulos: enseña que la valentía también es estar atento, pensar claro y cuidar a quienes amas.
Extracto del Cuento
En una ciudad de Persia vivían dos hermanos : Cassim y Alí Babá. Cassim se había casado con una mujer rica y no le faltaba nada. Alí Babá, en cambio, era pobre. Para mantener a su esposa y a sus hijos, iba al bosque a cortar leña y luego la vendía en el mercado. Una mañana, mientras Alí Babá recogía ramas con sus asnos cerca de unos árboles altos, oyó un temblor en el suelo : cascos de caballos. Entre el polvo que se levantaba, vio acercarse a un grupo de jinetes. Se le encogió el estómago. “ Si son ladrones … ”, pensó. Buscó refugio y trepó a un árbol, escondiéndose entre las hojas. Desde allí miró con cuidado. Los hombres se detuvieron, desmontaron y ataron los caballos. Alí Babá los contó, uno por uno. Eran cuarenta. El que parecía su jefe caminó hacia unos matorrales pegados a una roca. Se irguió con seguridad y dijo en voz clara : — ¡ Ábrete, Sésamo! Alí Babá abrió mucho los ojos. En la roca apareció una puerta, como si siempre hubiera estado allí, pero oculta. Se abrió sin ruido. Los cuarenta entraron, y la puerta se cerró sola. Alí Babá se quedó inmóvil en el árbol. Esperó largo rato, con paciencia y miedo a la vez. Por fin, la puerta volvió a abrirse y los hombres salieron. El jefe los dejó pasar, los contó, y luego dijo : — ¡ Ciérrate, Sésamo! La puerta se cerró. Montaron y se alejaron, levantando otra vez el polvo del camino. Cuando el bosque quedó en silencio, Alí Babá bajó con cuidado. Se acercó a…
Desbloquea el Cuento Completo
Suscríbete a Miluna Family y desbloquea este cuento más cientos de otros.
- Acceso ilimitado a todos los cuentos
- Nuevos cuentos cada semana
- Cuentos personalizados con IA para tu hijo
- Sin anuncios, lectura sin distracciones
En Una Mirada
Alí Babá y los cuarenta ladrones es una aventura larga donde Alí Babá descubre una cueva de tesoro que se abre con “Ábrete, Sésamo.” La avaricia de su hermano atrae a los ladrones y pone en riesgo el hogar. Morgiana, una ayudante astuta, detecta el peligro, desarma trampas y protege a la familia con valentía y planes inteligentes. Tiene suspenso, por eso es mejor para mayores y en capítulos.
Preguntas Frecuentes
De una cueva secreta, ladrones peligrosos y una heroína astuta que protege el hogar.
Tiene suspenso y amenaza; es mejor para mayores o leído con un adulto.
Entre 9 y 11 años.
Detén la lectura después de ‘resolver un problema’ y sigue mañana.