El cuento de Jemima Puddle-Duck
Respuesta Rápida
Jemima, una pata decidida, quiere empollar sus huevos. Un zorro muy educado le ofrece ayuda y ella no ve el peligro… hasta que un perro atento interviene. Un cuento de Beatrix Potter sobre instinto, confianza y escuchar consejos.
Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir
Tiene un poquito de suspenso, pero termina con seguridad. Ideal para hablar en calma sobre cuidado y no seguir a extraños.
El Cuento de un Vistazo
EDADES RECOMENDADAS
6-10 años
TIEMPO DE LECTURA
14 min
Sinopsis del Cuento
Jemima Puddle‑Duck está cansada de que le quiten los huevos, asà que decide encontrar un lugar secreto para empollarlos ella misma. Camina orgullosa, sintiéndose independiente. En el camino conoce a un caballero muy amable—que en realidad es un zorro. El zorro la halaga y le sugiere un sitio ‘perfecto’ para sentarse a empollar. Jemima, ilusionada, lo sigue. El zorro reúne hierbas y cebollas para preparar una ‘cena’ que Jemima no entiende. Mientras tanto, un perro de la granja sospecha. A tiempo, el perro entra corriendo, el zorro huye y Jemima se salva. Los huevos no sobreviven, y el final mezcla consuelo con enseñanza: ser valiente e independiente está bien, pero la seguridad y escuchar buenos consejos también importan.
Extracto del Cuento
¡Qué cosa tan graciosa es ver una fila de patitos siguiendo a una gallina! Esta es la historia de Jémina Pato-Charquito, que se enfadaba muchÃsimo porque la esposa del granjero no la dejaba empollar sus propios huevos. En la granja, todo estaba siempre en movimiento: gallinas que cacareaban, gansos que protestaban, patos que chapoteaban. La cuñada de Jémina, la señora Rebeca Pato-Charquito, no se preocupaba por esas cosas. —Yo no tengo paciencia para quedarme sentada sobre un nido veintiocho dÃas —decÃa Rebeca—. Y tú tampoco, Jémina. Los dejarÃas enfriar, ya lo sé. Pero Jémina levantaba el pico con decisión. —Yo quiero empollar mis huevos. Los empollaré yo solita —cuacó. Lo intentó de todas las maneras. EscondÃa los huevos detrás de cosas, bajo paja, en rincones donde nadie parecÃa mirar. Pero siempre los encontraban. Siempre se los llevaban. Al final, Jémina se desesperó. Decidió que harÃa su nido lejos de la granja, en un lugar donde nadie pudiera meterse. Una tarde preciosa de primavera, se fue por el camino de carros que subÃa la colina. Llevaba un chal sobre los hombros y un gorrito con visera, bien puesto, como si fuera una señora importante. Desde lo alto de la colina vio un bosque a lo lejos. Le pareció silencioso y tranquilo. Jémina no estaba acostumbrada a volar. Aun asÃ, bajó corriendo unos pasos, agitando el chal, y dio un salto. Cuando tomó impulso, voló de maravilla. Se deslizó por encima de las copas de los árboles hasta ver un claro en medio del bosque, un sitio abierto donde habÃan despejado ramas y matorrales. Aterrizó con un golpe un poco torpe y empezó a caminar, buscando un lugar seco para su nido. Le gustó un tocón entre altas dedaleras. Pero, al acercarse, se llevó un susto.
Desbloquea el Cuento Completo
SuscrÃbete a Miluna Family y desbloquea este cuento más cientos de otros.
- Acceso ilimitado a todos los cuentos
- Nuevos cuentos cada semana
- Cuentos personalizados con IA para tu hijo
- Sin anuncios, lectura sin distracciones
En Una Mirada
En El cuento de Jemima Puddle‑Duck, Jemima intenta empollar sus huevos y un zorro educado la engaña con malas intenciones. Un perro la rescata y el zorro escapa. Aunque los huevos se pierden, Jemima queda a salvo. La historia enseña cautela y la importancia de escuchar advertencias.
Preguntas Frecuentes
Una pata quiere empollar sus huevos, un zorro la engaña y un perro la rescata.
Tiene suspenso suave, pero termina con seguridad.
Ser cuidadoso, confiar con prudencia y escuchar advertencias.
Entre 4 y 9 años.