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El gorrión de la lengua cortada

Respuesta Rápida

Un hombre bueno ayuda a un gorrión herido y recibe una recompensa, mientras una mujer codiciosa intenta llevarse más y sufre las consecuencias. Un cuento japonés sobre bondad, gratitud y saber cuándo ‘basta’.

Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir

Es una moraleja clara: ayudar, recompensa, codicia, consecuencia. Para dormir, deja un mensaje fácil: sé amable y aprende a estar satisfecho.

El Cuento de un Vistazo

EDADES RECOMENDADAS

9-11 años

TIEMPO DE LECTURA

17 min

TEMAS
bondadgratitudpacienciapacienciaperdónperdónconsecuenciasconsecuenciasautocontrolautocontrolbondadgratitud
También disponible enEnglish

Sinopsis del Cuento

Un anciano encuentra un gorrión herido y hambriento. Lo cuida con ternura—le da comida, le habla suave y lo trata como si importara. El gorrión se recupera y se vuelve una compañía alegre. Pero la esposa del anciano es dura e impaciente. Cuando el gorrión picotea un poquito de almidón o comida, ella se enfurece. En muchas versiones, le corta cruelmente la lengua, y el gorrión huye adolorido. El anciano queda destrozado y sale a buscarlo por el bosque. Al fin llega a la casa del gorrión, donde él y otras aves lo reciben con cariño. Le agradecen su gentileza y le ofrecen una recompensa: puede escoger una de dos canastas (una pequeña y una grande). El anciano elige con modestia y, al abrirla en casa, encuentra tesoros suficientes para vivir tranquilo. Cuando la esposa codiciosa se entera, corre exigiendo más. Escoge la canasta más grande y, de regreso, no resiste la curiosidad y la abre. De ella salen criaturas o problemas que la asustan y termina sin nada. El gorrión de la lengua cortada enseña que la bondad atrae bondad y que ‘suficiente’ es una palabra sabia.

Extracto del Cuento

Hace muchísimo tiempo, en Japón, vivían en una casita humilde un anciano y su esposa. El anciano era trabajador y de corazón bondadoso. Salía temprano a los campos y regresaba al anochecer, cansado pero tranquilo. Su esposa, en cambio, solía estar de mal humor. Desde la mañana hasta la noche encontraba motivos para quejarse. El anciano, para no encender más discusiones, aprendió a guardar silencio y a seguir con su vida con paciencia. Como no tenían hijos, el anciano cuidaba con especial cariño a un gorrión domesticado. Lo quería como si fuera su pequeña hija. Al volver del trabajo, abría la jaula para que el pajarito volara por la habitación. Le hablaba con dulzura, le enseñaba trucos, y el gorrión los aprendía rápido. A la hora de comer, el anciano siempre apartaba algún bocado para él. — Aquí tienes, Suzume San — decía. Y el gorrión se acercaba dando saltitos, contento, con los ojos brillantes. Un día, el anciano fue al bosque a cortar leña. La anciana se quedó en casa lavando ropa. El día anterior había preparado una pasta de arroz para almidonar las prendas. Cuando fue a buscarla, encontró el cuenco vacío. — ¡ Se acabó! — gruñó, mirando el cuenco como si la estuviera provocando. En ese momento se oyó un aleteo suave. El gorrión bajó volando, se posó con cuidado, e inclinó la cabeza…

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En Una Mirada

El gorrión de la lengua cortada es un cuento japonés donde un anciano cuida a un gorrión herido. Su esposa codiciosa lo lastima y el ave se va. El anciano lo busca y es recibido por las aves, que le dan a elegir entre canastas; él elige con modestia y recibe tesoros. La esposa exige más, elige la canasta grande y su codicia trae desgracia. La historia enseña bondad, gratitud y moderación.

Preguntas Frecuentes

Un hombre bueno ayuda a un gorrión y es recompensado; la codicia y la crueldad traen problemas.

Hay un momento duro y una consecuencia ‘asustadora’ con la canasta; mejor para niños mayores o versión suave.

Entre 8 y 11 años.

La bondad regresa, y elegir ‘suficiente’ ayuda a vivir en paz.