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El hombre de jengibre

Respuesta Rápida

Un Hombre de Jengibre recién horneado salta del horno y huye diciendo que nadie lo alcanzará. Corre más rápido que todos… hasta que un zorro astuto lo engaña. Un cuento de persecución sobre orgullo y precaución.

Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir

Es movido, pero tiene patrón repetitivo (“corre, corre”) que engancha. Para dormir es mejor para niños mayores y dicho con voz calmada, cerrando con una lección suave sobre escuchar y cuidarse.

El Cuento de un Vistazo

EDADES RECOMENDADAS

6-10 años

TIEMPO DE LECTURA

10 min

TEMAS
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También disponible enEnglish

Sinopsis del Cuento

Una anciana hornea un muñequito dulce—el Hombre de Jengibre, a veces llamado ‘Johnny-cake’. Un niño vigila el horno, pero en cuanto se distrae, la puerta se abre y el muñequito salta afuera, caliente y lleno de energía. Sale corriendo por el camino gritando su frase famosa: “¡Corre, corre, lo que puedas, no me atrapas, soy el Hombre de Jengibre!” La anciana, el anciano y el niño lo persiguen. Luego se encuentra con animales y personas que también intentan atraparlo. Cada vez, él se escapa y repite su rima, cada vez más orgulloso. Hasta que llega a un río y conoce a un zorro. El zorro le ofrece cruzarlo cargado. El Hombre de Jengibre acepta, confiado. El zorro avanza por el agua y, poco a poco, le pide que se suba más alto—primero a la cola, luego al lomo, luego a la nariz—y en el último momento, el zorro lo atrapa. Es un cuento de advertencia: ser rápido es divertido, pero escuchar y ser prudente importa—especialmente con desconocidos.

Extracto del Cuento

Érase una vez un anciano, una anciana y un niño que vivían en una casita sencilla y cálida. Una mañana, la anciana mezcló harina y un toque dulce en un cuenco, y con sus manos formó una tortita redonda. — Hoy haré una torta de Johnny — dijo, y la metió en el horno para que se dorara. Luego se ató bien el delantal y le dijo al niño : — Vigila la torta mientras tu padre y yo vamos al huerto a trabajar. El anciano y la anciana salieron con sus azadas a escardar las patatas. El niño se quedó dentro, cerca del horno. Al principio miraba atento. El horno hacía un sonido suave, y toda la cocina empezaba a oler a pan caliente. Pero al rato, al niño se le fue la atención. Pensó en el sol de fuera, en el huerto, en mil cosas pequeñas. Y no estuvo mirando todo el tiempo. De pronto … ¡ pop! La puerta del horno se abrió de golpe. Y de allí saltó la torta de Johnny, recién hecha y llena de vida. Cayó al suelo y salió rodando, dando vueltas una y otra vez, directo hacia la puerta abierta de la casa. — ¡ Eh! — gritó el niño, corriendo para cerrarla. Pero la torta era más rápida. Rodó por el umbral, bajó los escalones dando tumbos y se lanzó al camino antes de que el niño pudiera atraparla. El niño salió…

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En Una Mirada

El Hombre de Jengibre es un cuento clásico de persecución. Un muñequito de jengibre salta del horno y huye repitiendo una rima mientras supera a personas y animales que quieren atraparlo. Su orgullo crece. Al llegar a un río, un zorro le ofrece cruzarlo, pero lo engaña para que se suba a su nariz y finalmente lo atrapa. La historia resalta la importancia de la prudencia y el buen juicio.

Preguntas Frecuentes

De un muñequito que huye de todos y al final un zorro lo engaña al cruzar un río.

Tiene tensión al final, pero es folclore clásico, no terror.

Entre 6 y 10 años.

La confianza es buena, pero la sabiduría es mejor: escucha y sé prudente con desconocidos.