El maestro y su aprendiz
Respuesta Rápida
Un maestro sabio guarda un libro encadenado con secretos del mundo espiritual y prohíbe a su aprendiz abrirlo. La curiosidad del aprendiz lo lleva a desobedecer, y la lección muestra cómo el conocimiento y el orgullo pueden volverse peligrosos. Un cuento del norte sobre tentación y consecuencias.
Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir
Mejor para niños mayores: misterioso y algo inquietante. Para dormir funciona si se lee despacio, como cuento de advertencia, y se cierra con calma y conversación.
El Cuento de un Vistazo
EDADES RECOMENDADAS
9-11 años
TIEMPO DE LECTURA
14 min
Sinopsis del Cuento
En un país del norte vive un maestro tan sabio que la gente dice que entiende todos los idiomas—los que se oyen y los que no. En su casa hay un cuarto privado con una mesa pesada fija al suelo. Encima descansa un gran libro negro con broches de hierro, sujeto con una cadena. Solo el maestro tiene la llave, y advierte a su aprendiz que ese libro contiene secretos peligrosos del mundo espiritual. El aprendiz puede estudiar muchas cosas, pero nunca debe abrir ese volumen. Por un tiempo el aprendiz obedece. Pero la curiosidad crece día tras día. Imagina lo que hay escrito: nombres de ángeles, poderes ocultos, misterios que podrían hacerlo sentir sabio e importante. Hasta que, en un momento de tentación, rompe la regla y abre el libro. Lo que encuentra cambia el aire a su alrededor. Lo que parecía emocionante ahora se siente pesado, y el aprendiz descubre que hay puertas que, una vez abiertas, no se cierran sin consecuencias. Cuando el maestro regresa, el aprendiz debe enfrentar lo que hizo y lo que significa. El cuento advierte sobre el orgullo y la prisa, y recuerda que la sabiduría no es solo aprender: también es saber cuándo detenerse y respetar límites.
Extracto del Cuento
Había una vez, en un país del norte, un hombre tan sabio que la gente decía en voz baja que conocía todas las lenguas del mundo. Estudiaba lo que se ve con los ojos… y también lo que no se ve. En su casa había una habitación privada que siempre parecía guardar silencio, como si estuviera atenta. Allí dentro, una mesa pesada estaba sujeta al suelo. Encima descansaba un gran libro encuadernado en cuero negro, con esquinas de hierro y cierres de hierro. Una cadena lo mantenía atado a la mesa. El maestro guardaba una llave de hierro, y solo él abría el libro y leía. No era un libro cualquiera. Contenía secretos del mundo espiritual. Decía cuántos ángeles había en el cielo, cómo avanzaban en sus filas y cantaban en sus coros, qué tarea tenía cada uno y cómo se llamaban los grandes ángeles de poder. Y también hablaba—con letras rojas y negras—de espíritus oscuros: cuántos eran, qué fuerzas tenían, qué trabajos podían hacer y qué palabras servían para llamarlos, darles órdenes y despedirlos. El maestro tenía un alumno, un muchacho que en realidad hacía de ayudante en la casa. No era muy listo, pero sí muy curioso. Barría, traía leña, hacía recados. Sin embargo, nunca le permitían entrar solo en la habitación privada, y mucho menos tocar el libro negro. A menudo, al pasar por la puerta cerrada, el muchacho imaginaba maravillas: respuestas, secretos, y un poder que haría que todos lo miraran con respeto. Un día, el maestro salió de viaje. La casa quedó tranquila.
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En Una Mirada
El maestro y su aprendiz cuenta de un sabio que guarda un libro encadenado con secretos espirituales y prohíbe abrirlo. El aprendiz desobedece y lee conocimientos prohibidos, y aparecen consecuencias. La historia muestra que cierto saber puede ser peligroso si se maneja con orgullo o prisa, y resalta humildad, responsabilidad y límites.
Preguntas Frecuentes
Un aprendiz abre un libro prohibido y aprende que algunos conocimientos tienen consecuencias reales.
Puede sentirse inquietante; mejor para niños mayores y con lectura calmada.
Entre 9 y 11 años.
La curiosidad es natural, pero la sabiduría también son límites: no todas las puertas deben abrirse.