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La gallina y los huevos de oro

Respuesta Rápida

Un granjero encuentra una gallina que pone huevos de oro. La codicia le susurra que debe haber más adentro—hasta que una decisión apresurada lo deja sin nada.

Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir

Es una fábula clara y tranquila: no hay monstruos, solo una lección suave sobre agradecer y no apurarse. Ideal para hablar de “tener suficiente”.

El Cuento de un Vistazo

EDADES RECOMENDADAS

9-11 años

TIEMPO DE LECTURA

5 min

TEMAS
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También disponible enEnglish

Sinopsis del Cuento

Un granjero vive con sencillez al borde de un bosque. No es rico, pero sus días son estables… hasta que una mañana abre el nido y ve algo brillante. Una de sus gallinas ha puesto un huevo de oro. Al principio cree que es el reflejo del sol, pero día tras día aparece el mismo milagro. El granjero vende los huevos, y su vida mejora: la mesa está más llena y las preocupaciones bajan. Pero cuando llegan las monedas, llega también la impaciencia. Si un huevo es de oro, piensa, quizá la gallina tenga más tesoro adentro. Deja de ver el milagro como suficiente y empieza a perseguir el “más.” El cuento termina con una decisión rápida y triste… y con una mañana silenciosa después, donde el granjero aprende que la codicia puede romper lo que la gratitud habría cuidado.

Extracto del Cuento

Había una vez un granjero que vivía una vida sencilla y tranquila en una pequeña cabaña al borde de un frondoso bosque. Sus días seguían el ritmo del sol, levantándose temprano para cuidar de su modesto huerto y de su pequeño grupo de gallinas. No tenía mucho, pero tenía lo suficiente, y una sensación de paz se posaba sobre su pequeña granja como la niebla de la mañana. Una mañana, cuando fue al gallinero a recoger los huevos para su desayuno, notó una luz extraña y maravillosa que provenía de uno de los nidos. Al asomarse, vio un huevo como nunca antes había visto. No era del familiar color blanco crema o marrón moteado de un huevo normal. Este brillaba con un lustre suave y cálido. Pesaba en su mano, era perfectamente liso y resplandecía como si contuviera la luz del sol en su interior. Era un huevo de oro puro y macizo. El granjero apenas podía creer lo que veía. Llevó con cuidado el huevo de oro a su cabaña y lo colocó sobre su sencilla mesa de madera, donde pareció llenar la pequeña habitación de luz. Al día siguiente, lo llevó al mercado…

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En Una Mirada

Un granjero descubre una gallina que pone huevos de oro y mejora su vida. Con el tiempo, la codicia crece y cree que debe haber más tesoro dentro de la gallina. La mata y no encuentra nada extra, perdiendo para siempre los huevos de oro. La fábula enseña gratitud, paciencia y el peligro de querer más que “suficiente”.

Preguntas Frecuentes

De un granjero que, por codicia, pierde un milagro que ya era suficiente.

Entre 6 y 10 años.

Sí; es simple y reflexiva, con final seguro.

No, aunque hay un momento triste; la historia se enfoca en la lección.

Agradecer y tener paciencia—la codicia puede romper lo valioso.