La montaña de cristal
Respuesta Rápida
Una princesa espera en la cima de una montaña lisa como cristal, imposible de escalar. Un joven, con ayuda mágica y tres intentos, consigue subir, tomar una manzana dorada y abrir las puertas del castillo. Un cuento sobre perseverancia y fuerza escondida.
Por Qué Este Cuento Funciona para Dormir
Es un cuento de “tres intentos” muy satisfactorio: cada prueba enseña algo y el final es luminoso. Ideal para dormir cuando necesitas un recordatorio de esperanza.
El Cuento de un Vistazo
EDADES RECOMENDADAS
9-11 años
TIEMPO DE LECTURA
16 min
Sinopsis del Cuento
En un país lejano se alza una montaña tan lisa y brillante que parece de cristal. En la cima hay un castillo de oro, y delante crece un manzano con manzanas doradas. La regla es clara: quien logre subir y tomar una manzana podrá entrar al castillo y ganar a la Princesa encantada. Muchos pretendientes orgullosos lo intentan y fracasan. Los caballos resbalan, los hombres caen y la montaña vence a todos. La Princesa mira desde su ventana, esperando a alguien capaz de llegar. Entonces un joven pobre o subestimado decide intentarlo. En lugar de correr por orgullo, se prepara y escucha. En muchas versiones recibe ayuda de un anciano misterioso o de la recompensa por un acto de bondad pasado. Obtiene un caballo mágico—o una serie de caballos que se vuelven más fuertes en cada intento. El primer intento queda corto. El segundo sube más. En el tercero llega el giro: el joven monta el caballo más poderoso, y donde antes todo resbalaba, ahora hay firmeza. Paso a paso, lo imposible se vuelve posible. Al llegar arriba, toma la manzana dorada y demuestra su valor. Las puertas se abren y el encantamiento se rompe o empieza a romperse. La Princesa ya no es un “premio”, sino alguien por fin vista y liberada. El cuento celebra no la arrogancia, sino la perseverancia: seguir intentando con valentía tranquila hasta encontrar la propia fuerza.
Extracto del Cuento
Había una vez, en un país lejano, una montaña tan lisa y brillante que parecía hecha de vidrio. La llamaban la Montaña de Cristal. En la cima se alzaba un castillo de oro puro, resplandeciente como un amanecer, y delante del castillo crecía un manzano cuyas manzanas eran doradas, como si el árbol diera frutos de luz. Existía una regla extraña : quien lograra tomar una manzana de oro podía entrar al castillo. Dentro, en una sala que relucía como plata, aguardaba una Princesa encantada. Era tan hermosa que la gente hablaba de ella como si fuera un sueño. Y además era riquísima : en los sótanos había piedras preciosas, y en las habitaciones se alineaban cofres de oro, pesados y brillantes. Pero en aquel castillo no había alegría. La Princesa se sentaba a menudo junto a una ventana alta y miraba hacia abajo, porque nadie conseguía subir la ladera resbaladiza para llegar hasta ella. Caballeros de todas partes acudían con esperanza. Montaban caballos fuertes y les ponían herraduras con clavos afilados para que se agarraran al vidrio. Cada vez que veían a la Princesa asomada en lo alto, sentían renovarse el valor. Aun así, la Montaña de Cristal era demasiado empinada. Los jinetes subían un trecho y luego resbalaban hacia atrás. Algunos se marchaban cojeando. A…
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En Una Mirada
La montaña de cristal narra que una princesa espera en un castillo dorado en la cima de una montaña imposible de escalar. Muchos fallan. Un joven subestimado lo intenta y recibe ayuda mágica. Hace tres intentos, cada uno más fuerte. En el tercero logra llegar arriba, toma una manzana dorada y entra al castillo. La historia termina con triunfo y libertad para la princesa. Resalta perseverancia, humildad y fuerza escondida.
Preguntas Frecuentes
Un joven intenta varias veces escalar una montaña mágica para llegar a una princesa encantada.
No; hay desafío y suspenso, pero es una aventura luminosa.
Entre 8 y 11 años.
Sigue intentando: cada intento te hace más fuerte y la valentía tranquila logra lo ‘imposible’.